No es de tu clase no quiero oír hablar de eso.
Le amo… con el he aprendido…
Debes amar al que va a ser tu marido. Nunca debí dejarte ir te he consentido demasiado
No se a que llamas consentir… Me alejaste de mama y de ti para ir al pensionado… No era más que una niña y lo único que quería era estar con vosotros y me he criado entre extraños a muchos kilómetros de distancia.
Una mujer de tu clase debe educarse conforme a su posición, y casarse con un igual.
Mama por favor…
¡No digas nada mujer! Si no te hubiese hecho caso esto no estaría pasando, nunca debí hacerte caso y no dejar que se fuera a ese viaje de estudios, ella no es una estudiante cualquiera.
Padre dices que no soy una estudiante como las demás, no he sido una niña como las demás…. Soy una mujer como cualquier mujer y te pido que le aceptes que nos dejes casarnos.
¡No! Harás lo que está decidido, no pondrás en entredicho la palabra y el nombre de esta familia. Regresaras al pensionado
Esta bien. Padre, madre: la dirección del pensionado me ha dado esta carta para vosotros, viene con el nombre de la familia y yo creo saber lo os dice en ella: que no puedo volver porque estoy embarazada…
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