Esa mujer con bolsa de supermercado medio vacía decide no coger el autobús, va andando y mueve la cabeza al ver un mendigo pidiendo limosna al hombre que sale cabizbajo de la oficina de empleo y pide disculpas al chocar con la mujer que se le rompió la tira de la sandalia, que angustiada mira los cincuenta céntimos que no alcanza para comprar un poco de pan.
lunes, 16 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



Esta muy bien el poema. Pero Te falta una cosa: ¿que hubiera pasado si yo, en vez de comprar, estaria pidiendo para comer un cachito de pan?. ¡Dios , que no nos toque!. Nadie, esta a salvo de esta PUÑETERA CRISIS. Y esos "politicos mamarrachos y sindicalistas de los cojones", que se vallan al carajo, no querenos mas engaños. Ricardo "corazon de leon" de ARANJUEZ.
ResponderEliminar