
Bueno aquí estoy, una vez más frente al mar y dentro de la ciega oscuridad de la noche, el fuego de mis sentimientos….
-¿tu, otra vez?
Pensé que por esta noche al encender el ordenador y dejar correr mis dedos sobre el teclado me había deshecho de ti, pero no, eres terca mente, te mueves, saltas, corres, corres….
-¿hacia dónde te diriges?
Menuda pregunta, ¿quién es capaz de interrogar a su propia mente?, la respuesta es: cualquier persona.
¿Qué más da?
Por más que la interrogues y la persigas, la mente tiene vida propia, decisión propia y tú no tienes ni un ápice mas de influencia sobre ella, que la que quieres creer que tienes; o sería más correcto decir: la que ella te deja tener.
Necesitas creer que dominas algo alguna vez, aunque lo mas indómito sea la mente, ella que juega, contigo, con tus sentimientos, con tus miedos, con tu ser mas intimo y tiene acceso a todos y cada uno de los rincones más ocultos de tu ser y tú no tienes ningún ascendiente sobre ella.
Esta noche no quiero oírte: ¡me oyes!, ¡Sal de aquí!
Necesito escuchar a mi corazón si es que aun lo tengo, necesito plasmar las sensaciones de mis manos si es que aun existen, las imágenes de mis ojos, los pequeños e insignificantes detalles de mi anónima vida cotidiana, pero no, tú ahí, empeñándote en que recuerde……
Curioso ente el que eres…
(¿Que no te llame ente? Mira, te llamare lo que me dé la gana igual que tú me fastidias, yo te pongo el nombre que quiero faltaría más, soy yo quien escribe... claro, claro porque tu dictas, eso te crees tú, de momento no haces más que fastidiar por que esto era un cuento y se ha convertido en una discusión.)
…que te hace feliz, y cuando le crees y piensas que todo está bien, que nada puede ser mejor, pues mire usted, no, cambia de idea y simplemente te da la espalda, te hace desgraciado en un momento.
Puede hacerte creer y pensar las cosas más inverosímiles, y siempre, siempre crees que eres tú el dominante de la situación.
Vaya, vaya curioso dialogo el que te traes conmigo esta noche; tratas, como siempre de imponer tu criterio, pues mira, creo que no voy a hablar contigo, aunque estés dentro de mi cabeza o en la suela de mis zapatos, la verdad es que ahora mismo me das igual me tienes harta,
¡que es lo que quieres de mi!, ¡!déjame en paz y vete a incordiar a otra parte!.
No, claro que no te vas, sigues aquí, quieres que recuerde, a ver: ¿Qué?
Las malas pasadas que me has jugado, las veces que te necesite y estabas no se sabe dónde, las veces que no te necesite y si estabas para tomar la decisión equivocada, pero claro, cuando eso ha ocurrido tu, convenientemente, no sabes nada….
¿De qué o de quien sería la brillante idea de dotar de mente al ser humano?
Está claro que esta noche no te quiero, ¿se nota?
Porque ¡aaaah! Esta es una de esas noches que no deberían existir, la rabia ,el dolor intenso por la vida misma que pasa sin que nada pueda detenerla, y que te perfora en lo más hondo , no hay palabras ,no hay contexto donde expresarlo…no hay papel que lo pueda contener, ni siquiera voz que lo pueda gritar.
¡Bien! Ese tanto es tuyo, has logrado que sonría con ese frágil y pequeño recuerdo, cuando quieres eres puedes ser genial. Si, por ejemplo cuando guiabas mi mano para escribir mi primer cuento, cómo dar la forma adecuada a mis torpes e incipientes sentimientos, siempre has sido mucho más rápida e intuitiva de lo que yo seré jamás y que alguna vez me hayas prestado esas cualidades…. no sé si agradecerte o maldecirte, pero por esta noche , solo me conformo con intentar reconciliarme contigo.