http://cuadernodoravia.blogspot.com/google121aa1ece491ec4d.html.

viernes, 2 de julio de 2010

DECISIONES IMPORTANTES

Cuando no se actúa como se piensa, se puede terminar pensando cómo se actúa

El Matrimonio

Se caso enamorada de Juan, era el chico más guapo de la universidad, casi todas le iban detrás, pero la eligió a ella. Era como vivir en una nube, exactamente como ella pensaba que debe ser la pareja dentro de un matrimonio.

Ana había sido una de sus damas de honor, a ella le dijo mientras se ponía el vestido de novia que jamás podría ser infiel a Juan, no estaba dispuesta a que el suyo fuera un matrimonio mas.

Paso el tiempo, Juan seguía cuidando de que nada le faltara a su mujer, aunque ello implicara madrugar y pasar el día fuera trabajando, todo era poco para ella porque la amaba desde que la vio con un libro en la mano en aquel pasillo de la universidad.

Últimamente la veía pensativa y algunos días no estaba en casa cuando el volvía del trabajo. Ella siempre tenía un beso y una explicación para sus preguntas.

El que no esté seguro de su memoria debe abstenerse de mentir

La Cita

Hola ya estoy en casa, sabes el tráfico esta imposible me ha costado mas tiempo volver.

Su marido la mira mientras deja el bolso y el abrigo, le brillan los ojos mientras habla, el dobla el periódico y pausadamente dice:

Te llamó Ana, quiere que la llames

Estupendo en cuanto me quite los zapatos la…

Calló en seco, cuando recordó que le había dicho a su marido que iba de compras con Ana.

El que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla

El Engaño

Esa mañana decide que llamara a Maribel para comer con ella, no está tranquilo porque la ve distinta, el hace todo por ella, por agradarle pero no parece estar contenta. Después de pensarlo decide darle una sorpresa y pasar a buscarla para ir al restaurante donde le pidió que fuera su mujer.

Llego a su calle y como siempre no había donde aparcar, parado en la esquina busca la llave del garaje cuando ve salir a Maribel hablando por el móvil, en el otro lado de la calle, hay un coche parado del que baja un hombre más joven al que ella dedica una sonrisa y después un abrazo, suben los dos al coche que arranca y desaparece entre el trafico.

Juan queda paralizado por la sorpresa y por sus ojos corren amargas lagrimas.

No será él quien va a romper este matrimonio, no sabe si podrá soportarlo, solo sabe que la ama ante todo.

Si se vive esperando el mañana se pierde el día de hoy

La Decisión

Estaba frente a la ventana, había llenado una sola maleta, miro el reloj falta una hora. Comenzaran otra vida a partir del nuevo día, atrás quedara la que ha llevado hasta ahora.

Igual que queda su marido acostado en la cama. Por un momento pensó si hacia bien, si era lo que deseaba verdaderamente, cayó en la cuenta de que lo que sentía por Mario era solo una pasión que la había retornado a su juventud. Miro de nuevo, la persona que dormía en la cama era Juan, despacio deshizo la maleta, apago el móvil y se acostó junto a él recordando el día de su boda.

sábado, 9 de enero de 2010

Dudas

—Quizá es que no me quieres.

—Te quiero.

— ¿Cómo lo sabes?

—No lo sé. Lo siento. Lo noto.

Eterna discusión, pero no era en si una discusión, cada día cuando el regresaba del trabajo pasaba lo mismo, Elena es desconfiada y cree que el la engaña. Mario con mucha paciencia intenta siempre convencer a Elena de que la ama. Yo no puedo evitar escuchar lo que dicen, desde el cuarto de planchar les oigo perfectamente hace años que trabajo para ellos y siempre están igual. Siento pena por Mario, en la quiere de verdad, pero esto acabara mal si sigue de esta forma.

—Mirándome a los ojos. ¿No eres capaz de leer en ellos que te quiero de verdad?

Mírame a los ojos. ¿Crees que podría engañarte? Me decepcionas.

— ¿Te decepciono? No será mucho lo que me quieres si te decepcionas por tan poco.

¿Y todavía me preguntas por qué dudo de tu amor?

—Te quiero. ¿Me oyes bien? Te quiero.

—Oh, «te quiero», «te quiero»... Es muy fácil decir «te quiero».

— ¿Qué quieres que haga? ¿Que me mate para demostrártelo?

—No seas melodramático. No me gusta nada ese tono. Pierdes la paciencia

enseguida. Si me quisieras de verdad no la perderías tan fácilmente.

Mario abre la puerta del balcón.

—Yo no pierdo nada. Sólo te pregunto una cosa: ¿qué te demostraría que te quiero?

Es la hora de preparar la cena y voy hacia la cocina, un grito de Elena me hace ir hacia el salón, esta asomada al balcón, se da la vuelta y mirándome dice:

—Quizá es que no me quiere.